No lo admitiría en alto pero así era: los extremos opuestos se atraen. Aunque ya todo daba igual. Solo Dios sabe cuando se volverían a ver de nuevo.
Jo, le podría haber dicho tantas cosas. Mientras recapitulaba esos últimos diez minutos se iba sintiendo peor. Más tonta, más pequeña. Impotente. Nunca se le habían dado demasiado bien las despedidas. En este caso, además, no entendía nada.
Una vez más, llegado el momento de decir adiós, se quedaba con las ganas de darle un abrazo. Pero tenía que ser prudente. Mejor dos besos. Es más estándar, ¿no? Quién sabe.
Tampoco es que pudiera hacer mucho más. El chico en cuestión no es precisamente fácil de descifrar. Hay que ser prudente. Quizás solo lo sentía ella. Quizás era algo pasajero, como un espejismo. Seguramente es mejor que se quede todo en una bonita y extraña amistad. Quién sabe.
Yo personalmente no me quiero pronunciar. Según me contaron el otro día parece que tienen mucha confianza, una gran complicidad. Hay algunos que piensan que es la distancia la que impide que surja algo más. Pero ella no cree en esas teorías, o puede que no se atreva a reconocerlo. Quién sabe.
Dándole vueltas a diferentes hipótesis me empecé a preguntar: ¿Hasta qué punto nuestra realidad mental es la realidad real? ¿Hasta qué punto nos queremos creer lo que quieren que creamos o lo que creen que deberíamos creer?
Antes de que caigáis en conclusiones precipitadas que puedan llevar a malentendidos la respuesta es NO. No es exactamente lo que parece. Simplemente es algo que surgió a raíz de una conversación con una amiga.
La verdad es que se podrían decir varias cosas al respecto... Muchísimas. Pero yo en ocasiones como esta prefiero la brevedad. A veces las cosas son más sencillas de lo que parecen. Otras veces ni siquiera son lo que parecen, o pueden parecer. Lo dejo al juicio del lector.
Dándole vueltas a diferentes hipótesis me empecé a preguntar: ¿Hasta qué punto nuestra realidad mental es la realidad real? ¿Hasta qué punto nos queremos creer lo que quieren que creamos o lo que creen que deberíamos creer?
Antes de que caigáis en conclusiones precipitadas que puedan llevar a malentendidos la respuesta es NO. No es exactamente lo que parece. Simplemente es algo que surgió a raíz de una conversación con una amiga.
La verdad es que se podrían decir varias cosas al respecto... Muchísimas. Pero yo en ocasiones como esta prefiero la brevedad. A veces las cosas son más sencillas de lo que parecen. Otras veces ni siquiera son lo que parecen, o pueden parecer. Lo dejo al juicio del lector.

5 comentarios:
Excelente articulo Palomi. Muchas nos sentimos muy identificadas. No pares de escribir! <3 besazo!!
Mola. Me encanta el toque de confusión y la mezcla de ficción y no ficción. Chapó.
¡Muchas gracias Elena! Qué majica eres :) a ver si nos volvemos a ver pronto.
¿Anónimo? jajajaja gracias a ti también. El toque de confusión y ficción es muy importante para que no haya posibles mal entendidos.
¡Gracias a todos por leerme!
Increíble paloma
muy bueno Paloma....
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